El Bosque Mágico

      2 comentarios en El Bosque Mágico

Cuando paseamos por un bosque lleno de árboles y vegetación salvaje, el corazón se libera de todas las ataduras de la sociedad moderna… Respiramos un aire sin trabas, sin elementos perniciosos, sin olores gastados y viejos como la gasolina o cualquier fritanga de la bodega de la vuelta de la esquina. Aunque a veces, sólo a veces, nos encantaría que esa magia se reflejara también en el entorno de ese bosque por el que damos pasos como si fuéramos el primer ser humano que pisa ahí, encima de una hoja caída arrancada por un golpe de viento… o en esa mata verde ácido que parece una alfombra, llena de musgo oloroso…

 

Por eso, cuando por fin hallamos el lugar que andábamos buscando, nos ilumina el alma, nos deja sin aliento y nos transporta a un mundo de ensoñaciones milenarias… eso es lo que sentí en éste bosque Mágico, eso es lo que aún sueño cuando lo recuerda mi subconsciente anhelando el volver, el retomar mi primera vez, el que mis ojos se queden perplejos y abiertos más de lo que sería normal, sólo por mirar a éstas bellísimas obras de arte que salen de entre los matorrales y las hierbas, de entre troncos secos y penumbra…

 

Lloré porque la emoción me embriagó, me llevó a un clímax que pocas veces había podido disfrutar en mi vida, un clímax espiritual… que se arreboló con ansia y la fuerza de una ola enrabietada para fluir como una fuente por mis mejillas. Lo añoro.

2 comentarios en “El Bosque Mágico

Deja un comentario